En 2013, mi entonces pareja y yo hicimos los toalleros y los papeleros (los soportes que sostienen los rollos de papel del wáter) para el baño grande del piso de Madrid y para los tres aseos de la casa de Cueva del Hierro.
Primero, cortamos la madera. Para ello usamos una máquina cortadora de madera.

La parte que apoya en la pared quise que fueran corazones, así que ahí que nos pusimos a dibujar corazones sobre la madera (yo lo dibujaba) y a cortarlos (él los cortaba).
Y, luego, los pintamos.
Para el baño de Madrid pintamos el papelero en amarillo y aquí está el resultado:

Para los tres aseos del pueblo (Cueva del Hierro), os cuento que ya desde la época íbera se extraían de la mina del pueblo tres tipos de minerales férricos distintos: la siderita (morada), la limonita (amarilla) y el hematite (rojo). Inserto una foto de los tres minerales.

Así que hicimos los papeleros y los toalleros de los tres aseos a juego con cado de los minerales férricos.
Para el “Aseo Siderita”, el más noble, el de la planta baja, donde están el salón, el comedor y la cocina y que funge como aseo de invitados, usamos el color morado, feminista siempre.
Para el «Aseo Limonita», el aseo de chicos, usamos el color amarillo.
Para el «Aseo Hematite», el aseo de chicas, usamos el color rojo, el color de la sangre que menstruamos mes a mes durante casi cuarenta años de nuestras vidas de mujeres.
Los letreros los confeccioné para los tres aseos estando todavía en Londres.
A continuación, os muestro tanto el proceso de elaboración de los papeleros y los toalleros, como los letreros de los tres aseos con sus respectivos toalleros y papeleros.
Si os fijáis, los azulejos que elegí donde Dª Juanita en Molina de Aragón para cada uno de los tres aseos son también del respectivo color de ese mineral… ¡Mmmmmm!
¿Os han gustado? A mí me parecen preciosos y me alegran cada vez que los uso…
¿Os animáis a hacer vuestros propios toalleros y papeleros? Ojalá os motivéis a ello… Es una bonita manera de darle color y alegría a nuestras casas y, por ende, a nuestras vidas…¡Aho!