Me llamo Mon González Ferrán.
En 2010 me cambié oficialmente el nombre a «Mon», que significa “silencio” en gujarati (la lengua materna de Mahatma Gandhi), y “mundo” en catalán, la lengua de mi matrilinealidad.
Nací en Salamanca (España) el 5 de septiembre de 1970.
Soy vegetariana desde los 18 años.
Estudié Ciencias Económicas en la Universidad entre 1988 y 1993.
En 1995 me presenté a la oposición a la carrera diplomática, la aprobé, e hice el curso complementario en la Escuela Diplomática. Ese año, 1995, el año en que estuve preparando la oposición, fue, sin el menor atisbo de duda, el año más feliz de toda mi vida. Disfruté tantísimo aprendiendo tantas y tantas cosas nuevas… ¡Fue un inmenso placer!
Si te interesa saber cómo se ingresa en la carrera diplomática española, pincha aquí. Y si quieres saber qué hace una diplomática española, pincha aquí.
De mi etapa formativa, subo dos documentos: mi tesina o memoria de licenciatura sobre Rusia Proceso de reformas y mercado; y el trabajo de fin de estudios de la Escuela Diplomática sobre la revolución en Chiapas (México): Chiapas Causas y Estrategias.
Ingresé en la carrera diplomática española en 1996, en cuyo seno trabajé tanto en Madrid, la capital de España, como en nuestras Embajadas por el mundo.
Desde febrero de 2024 estoy jubilada por motivos de salud.
Mi Monmundo físico está en España, entre Madrid y un pueblo de 26 habitantes de la comarca de la Serranía Alta de Cuenca, la segunda comarca con mayor tasa de despoblación de las 344 comarcas en que se divide España.
Tengo una hija preciosa.
A continuación, os quiero contar dos cosas sobre mi vida con más detalle: (1) cómo aprendí mis once idiomas; y (2) algunas anécdotas de mi trayectoria profesional como diplomática española.
Y para finalizar esta pestaña os hablaré de mis webs.
Sobre cómo aprendí mis once idiomas…
El castellano es mi lengua de la infancia y esa me la regalaron. Con 10 años estudié un año escolar en un internado del sur de Inglaterra y aprendí inglés. Luego pasé varios veranos en Francia y aprendí francés. A partir de los 14 años empecé a estudiar, por las tardes, después del instituto, en la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) de Alicante (España): primero ruso, al año siguiente añadí árabe y, al siguiente, alemán e italiano.
Las Escuelas Oficiales de Idiomas son centros públicos, muy asequibles de precio (unos 150 euros el año escolar) y su metodología es tan buena que si una persona lo sigue a conciencia (cada idioma tiene seis niveles, es decir, seis cursos) puede acabar dominando esos idiomas, como me pasó a mí.
Antes de seguir con mi relato quiero explicar que en España, además del castellano (que es la lengua conocida en el extranjero como “español”), hay otras tres lenguas oficiales: (1) el gallego, que tiene grandes similitudes con el portugués y es lengua cooficial en Galicia; (2) el euskara, también conocido en castellano como vasco, cooficial en País Vasco y Navarra; y (3) el catalán y, aunque hay gente que considera el valenciano y el balear como idiomas independientes, otras como yo consideramos que ambos (valenciano y balear) son variantes dialectales del catalán.
Así, el catalán lo aprendí ya de adolescente en el instituto en Alicante. Pese a ser la lengua materna de mi abuela y de mi abuelo maternos, como ellos tuvieron que emigrar a Castilla durante la terrible Guerra Civil española (1936-1939), y como durante la dictadura del General Franco (1939-1975) era ilegal (y además estaba muy mal visto) hablar catalán, mi abuela y mi abuelo criaron a sus hijas en castellano.
Tuve la suerte de poder estudiar y/o trabajar por el mundo para perfeccionar esos idiomas, principalmente gracias a becas:
1. En el verano de 1986, cuando yo tenía dieciséis años, estuve en Weldergoven (Hennef, Alemania) tres meses trabajando de “au pair” cuidando a una niña con discapacidad física que tenía nueve años llamada Nicole, que tenía una inmensa paciencia y que fue la mejor profesora de alemán del planeta…
2. Con 17 años me dieron dos becas, una de la Asociación España-URSS -el brazo cultural del partido comunista- y otra del Ministerio de Asuntos Exteriores español, y una beca empezaba el día en que la otra terminaba, así que pasé ocho meses seguidos estudiando lengua y cultura rusas en Moscú (1988-1989), donde cumplí mi mayoría de edad con una sonada borrachera de vodka (y decidí que estando sola por el mundo como estaba eso era peligroso y no volví a probar el alcohol). Subo un vídeo de uno de los primeros actos en los que, ya de vuelta a España, intervine como intérprete de ruso, en enero de 1990: el hermanamiento de las ciudades de Alicante y Riga (Letonia).
3. En el verano de 1990 me dieron una beca para hacer prácticas durante tres meses en la empresa Daimler Benz en Gaggenau (Alemania) y seguí perfeccionando mi alemán.
4. Tras acabar los tres primeros años de Ciencias Económicas en la Universidad de Alicante tuve la gran suerte de que me dieran una beca del Programa Trinacional Europeo (una variante del Programa Erasmus que ya ha desaparecido) e hice el cuarto curso de Económicas en Aquisgrán (Alemania); y el quinto en la Universidad Napier de Edimburgo (Escocia- Reino Unido), con lo que terminé con una doble titulación: una licenciatura en Económicas por Alicante y un BA Honours Commerce por Napier.
5. En el verano de 1993 me dieron una beca del Ministerio de Asuntos Exteriores español y estuve haciendo un curso intensivo de árabe de dos meses de duración en el Instituto Burguiba de Túnez capital.
6. En 1994 me dieron una beca del ICEX (Instituto de Comercio Exterior español) y estuve ocho meses trabajando en COFIDES (el banco español de desarrollo) en Madrid (España); y cuatro meses en la DEG (Deutsche Entwicklungsgesellchaft, el banco alemán de desarrollo) en Colonia (Alemania).
En los cinco meses que duró el curso de funcionaria en prácticas en la Escuela Diplomática en 1996 elegí portugués, ahí empecé a aprenderlo y seguí haciéndolo ya de manera autodidacta. Luego, en Bulgaria, entre 1997 y 2000 aprendí búlgaro, construyendo sobre mis conocimientos de ruso. Y, finalmente, en 2012 me lancé a la aventura de hacer los cinco niveles de euskara de manera autodidacta con el método Bakarka. Y fue un inmenso placer. Y, como he hecho siempre que he leído un libro en mi vida, fui anotando las correcciones y se las fui enviando a la editorial Elkar y os subo aquí los comentarios a los cinco libros y la carta final (Bakarka 1 a 5 y carta final). Fue un gesto de amor desde mi corazón para con lo euskaldun como forma de honrar el plurilingüismo de nuestra España.
Otro aliciente importante para practicar esos idiomas fue mi pasión por los viajes; y viví en o visité más de cincuenta países entre Europa, América, África y Asia. Puedes encontrar relatos de dos de esos viajes en «Moncuentos». Con el tiempo ojalá logre subir más.
Resumiendo, creo que es importante, para con cualquier nuevo idioma que se desee estudiar:
1. Fijar una buena base teórica. Yo, si me lees desde España, recomiendo sin lugar a dudas las Escuelas Oficiales de Idiomas.
2. Intentar perfeccionar los idiomas solicitando becas.
3. Buscar practicarlos viajando a los países donde esos idiomas sean lengua materna. Hay muchas formas de viajar, incluido el trabajar como au pair, que no requieren mucho dinero. Además, hoy en día con las redes sociales hay mucha gente que se dedica a viajar y a subir sus experiencias a las redes. Yo animo a que también se aproveche para practicar los idiomas ya aprendidos, pues los idiomas son el mejor vehículo hacia el alma de otros seres humanos.
4. En todo el proceso es fundamental no tener miedo a equivocarse, ni tener miedo al ridículo, y lanzarse a hablar en los otros idiomas. Con valentía y salero.
Por último, en castellano se usa la expresión “meterse en camisas de once varas” cuando alguien se inmiscuye en un asunto que no le importa. Pues bien, yo estoy metida en mi particular “camisa de once varas”, mis preciados once idiomas, que sí me importan y en los que iré forjando esta web.
Sobre mi trayectoria profesional
A continuación, nombro los principales puestos que tuve entre 1996 y 2024, y cuento algunas anécdotas que me ocurrieron en ellos:
1. Jefa de Servicio para Norte de África, primero, y para Oriente Medio, después (1996-1997) en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC) en Madrid. Recuerdo con mucho cariño una reunión entre el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, y el entonces presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yaser Arafat, en el Palacio de Viana, allá por finales de 1996, en que pude departir, por primera vez, con Arafat y su equipo. Creo que fue ahí donde se forjó mi compromiso personal e íntimo con la soberanía y la estatalidad de Palestina.
2. Consulesa de España en Bulgaria (1997-2000). Como llegué ahí hablando muy buen ruso y son idiomas que se parecen mucho, desde el principio entendía todos los expedientes de visado sin necesidad de traducción, lo que aligeró mucho la carga del equipo humano del Consulado.
Un tema que me pareció precioso desde el primer momento fueron las adopciones internacionales. En los tres años que estuve ahí salieron de orfanatos de Bulgaria cerca de 300 niños y niñas adoptados por progenitores españoles. Con algunos he seguido en contacto y ha sido maravilloso verlos crecer y evolucionar en positivo.
Así mismo, me siento especialmente orgullosa de haber conseguido concluir con éxito el expediente para una inscripción de nacimiento fuera de plazo de un español, hijo de un republicano exiliado, que había nacido en los años cuarenta en la República Checa, y quien, a finales del siglo XX, cuando yo llegué a ese Consulado, todavía seguía siendo apátrida y que, por fin, pudo obtener la nacionalidad española.
También fungía de secretaria de Embajada encargada de las relaciones con Macedonia del Norte, a donde me desplazaba una vez al mes, incluido el duro período de la guerra de Kosovo, y logré trabar una buena amistad con el desgraciadamente fallecido en accidente de helicóptero, el presidente Boris Trajkovski, y participé en el acercamiento de posiciones con el líder albano-macedonio Menduh Thaçi.
3. Jefa de Área para los Balcanes (2000-2003) en el MAEC. De los muchos viajes que hice por la zona y los muchos temas que abordé, me sentí especialmente orgullosa de haber elaborado la primera nota para decisión que puso en marcha el proceso de apertura de la Embajada de España en Albania (proceso lento que, con cambio de gobierno incluido, no acabó de culminarse hasta 2006). También disfruté mucho con las conferencias sobre Balcanes que impartí en el CESEDN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional).
En esta época tuvo lugar la ilegal guerra de Irak, llevada a cabo por el trío de las Azores (el presidente de EEUU, Bush hijo; y los primeros ministros de España, Aznar, y de Reino Unido, Blair), pero sin mandato ni respaldo alguno de Naciones Unidas. Una guerra de un trío que iba por libre. Un grupo de compañeras y compañeros de la carrera diplomática estábamos firmemente convencidas y convencidos de que esa guerra era ilegal y un disparate ético, así que redactamos una carta y yo me encargué de circularla entre unas 200 o 300 personas de la carrera para recabar su firma. Al final solo la firmamos once personas (¡otra vez mi bienhadado número once!). Y el entonces Subsecretario (el/la Subsecretario/a es la persona que ostenta la jefatura máxima de la carrera diplomática) nos escribió a todas y a todos para que nos ratificáramos por escrito en que habíamos firmado esa carta. Esa carta pasó factura a corto plazo a algunas personas. No obstante, al poco tiempo hubo cambio de gobierno en España y todas las personas que la firmamos [menos yo que no presenté candidatura a nada pues estaba muy feliz a nivel personal en mi siguiente puesto -ver punto 5-] accedieron a puestos de máxima relevancia. Ya que no sirvió para detener una guerra ilegal, al menos la valentía de esa mínima fracción de compañeras y compañeros que sí la firmaron se vio recompensada.
4. Secretaria Titular del Tribunal de Oposición a la Carrera Diplomática (2001-2002). Ahí me di cuenta del poder de la empatía y lo importante que es para ayudar a las mujeres a posicionarse en mundos en ese momento todavía muy masculinos. Había una chica que se presentaba por décima vez a los exámenes y estaba muy nerviosa (lo cual es lógico y normal), tan, tan nerviosa que no lograba abrir el sobre donde estaba su examen escrito y que debía proceder a leer ante el Tribunal. Sin encomendarme a nadie, me levanté, me puse detrás de ella, puse mis dos manos sobre las suyas, depositamos el sobre en la mesa y lo logró abrir. Eso le ayudó a relajarse, pudo leer su fantástico examen y aprobó.
Tras concluir el proceso selectivo, elaboré una nota para el entonces Subsecretario del MAEC en la que abordaba la cuestión de género en la oposición, que os invito a leer…
Por último, quiero recordar aquí que mi nivel informático era en ese momento muy superior a la media (gracias al año universitario que cursé en Escocia) y puse todo mi empeño en que, al final de cada examen, se subieran las notas a la plataforma de la Escuela Diplomática. Y fuimos el primer Tribunal en hacerlo y, desde entonces, se ha hecho ya de manera continuada, aunque antes lo hacíamos al final de cada jornada y ahora se espera al final de cada prueba. Gracias a la secretaria suplente del Tribunal, Elena Madrazo, y a nuestro adorado Vocal, Miguel Díaz-Pache, por su apoyo en esta batalla que en ese momento parecía bastante quijotesca.
5. Consejera Cultural y de Cooperación de España en República Dominicana (2003-2007). Ese fue quizás el mejor periodo de mi trayectoria profesional a nivel personal, pues ahí mi hija tenía entre 6 y 10 años y fue el ser más feliz de la bolita del mundo en el casoplón con piscina que teníamos alquilado en Santo Domingo. Y yo me zambullí de lleno en la cultura taína, de los indígenas que habitaban las Antillas Mayores antes de la llegada de los españoles, sobre todo en la faceta menos conocida de lo femenino en lo taíno y organicé en 2005, con mis propios medios, la primera celebración en República Dominicana del 9 de agosto, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas (DIPI). Y fue precioso. Para más información sobre este acto y esta temática ver “Lo femenino en lo taíno” en Monhomenajes cuando logre subirlo.
Una anécdota divertida ocurrió durante una escala técnica del vuelo del presidente Zapatero en el aeropuerto de Santo Domingo en julio de 2004. Ahí, el entonces secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, le dijo al presidente: “Presidente, Mon es la diplomática española que movió en 2003 la carta contra la guerra de Irak entre varios centenares de diplomáticos y diplomáticas españoles, y que finalmente firmamos solo once”, y el presidente se levantó, se acercó a mí y me dio las gracias y dos besos. Y, con lo amargo que había sido aquel momento de la carta, en que casi todo el mundo se puso de perfil, ese reconocimiento me supo a gloria. Y vi el cielo abierto, así que le pregunté al presidente si podía pedirle un favor y me dijo que sí. Y le dije que, si una trazaba una línea en el diplomático más joven que en ese momento era Embajador (una persona de la promoción de 1991) y no hacía distingos de género, podría haber más de cuarenta mujeres que podrían estar de Embajadoras, pero solo había menos de una decena. Me miró sorprendido y le pidió a su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que estaba sentado a su vera, que mirara eso… Y tanto fue así que llegamos a tener en los años siguientes un récord absoluto de mujeres Embajadoras de España. .. Eso sí, no fue inmediato. Tuvimos que seguir trabajándonoslo detrás de bastidores (ver carta mía al Subsecretario de ese momento de septiembre de 2004).
6. Primera consejera política de España en el Reino Unido (2007-2012). Entre los cometidos que asumí en esa Embajada estaban el seguimiento de las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe y con África Subsahariana, así como de su política de cooperación al desarrollo; y las relaciones con las comunidades musulmanas y judías en el Reino Unido… ¡No podían ser temas más bonitos!
De ese fructífero y largo período a nivel profesional recuerdo con especial cariño una actividad que organicé sobre interculturalidad donde presentamos la política española en relación con la integración en España de judíos, de árabes y de musulmanes, y el apoyo del gobierno de Zapatero a la Alianza de Civilizaciones. La prensa árabe publicada en Londres se hizo eco de ese evento, entre ellos Al Quds Al Arabi. A continuación, inserto también una traducción de ese texto desde el árabe. No exagero si digo que fue la actividad que más orgullosa estoy de haber organizado en mi vida, pues creo ciegamente en las bondades de la interculturalidad y en la Alianza de Civilizaciones.
También fue muy divertido el acompañar al siguiente embajador a presentar sus credenciales ante la reina… Pese a que soy republicana, estas tradiciones tienen su encanto… Subí arriba, entre el primer texto sobre mí y la explicación sobre cómo aprendí mis idiomas, una foto de ese momento.
Me puedo jactar de otras dos cosas. Una fue que, en 2008, tras asistir a varias reuniones en el Ministerio británico de Exteriores (los llamados «briefings» del Foreign and Commonwealth Office- FCO-, el Ministerio de Exteriores británico) escribí un largo telegrama a Madrid (los telegramas son los informes cifrados que mandamos desde las Embajadas al Ministerio y que el Ministerio manda a las Embajadas) en el que ya predecía que la intención, taimada y todavía en ese momento oculta, del RU era forzar la división de Sudán y seccionarle su parte meridional. Y así fue: en 2009 Sudán del Sur ingresaba en Naciones Unidas… ¿Por qué? Porque contaba con el respaldo del Reino Unido como vía para debilitar al imponente y díscolo Sudán de Al Bashir. Mi pregunta es: ¿cuándo le tocará a Palestina que Reino Unido apoye su independencia? Si la apoyara ya, sería una realidad (Reino Unido sigue siendo el padre putativo de Estados Unidos, lo queramos o no, y al único país al que hace caso en cuestiones de relaciones internacionales). Por obvias razones (son documentos cifrados) no puedo subir copia de aquel telegrama, pero creedme que lo envié y que fue alabado por el entonces equipo de la Dirección General de África.
Así mismo, tras pasarme los diez últimos días de 2010 en mi piso de Londres en silencio haciendo una meditación vipassana (ver la pestaña de «Espiritualidad»), es decir, que dediqué a ello todas mis vacaciones de Navidad, canalicé que se avecinaba una revolución popular en el mundo árabe, siguiendo la autoinmolación de Mohammed Bouazizi el 17 de diciembre en Sidi Bouzid (en la frontera meridional de Túnez con Argelia). Y, ya reincorporada a la Embajada el 3 de enero de 2011, pedí cita en el FCO con las personas que llevaban los temas del mundo árabe. Y me cerraron citas una detrás de otra para el viernes 7 de enero de 2011. Y fui. E informé de todo ello al Ministerio mediante varios telegramas. Haber conseguido ese «pleno total de citas» tan solo una semana después, cuando todo ya hubo estallado, habría sido imposible. En cambio, yo sí lo conseguí guiada por mi intuición, cuando los medios de comunicación aún ni se imaginaban lo que se avecinaba.
Ahí ya empezaba a cocerse algo en Túnez, y tanto fue así que el glorioso 11 de enero de 2011 el pueblo tunecino, sin casi derramamiento de sangre y con una valentía brutal, expulsó al dictador Ben Ali. Mis respetos al humilde Mohamed Bouazizi y mi sentida enhorabuena a su familia por criar un ser tan especial, un luchador de la luz, aunque el precio que tuvo que pagar, su propia vida, fuera inmenso… y no haya servido de mucho, pues a través de las urnas un nuevo dictador reina en Túnez: Kais Saïd. Por desgracia, lo mismo pasa en los pocos países árabes que a día de hoy pueden elegir a sus gobernantes (las monarquías, obviamente, no pueden y son las dictaduras más férreas de la zona). Y volviendo a mi relato personal, en el MAEC circulé correos informando de que yo había podido prever lo que iba a ocurrir a través de la meditación-canalización, y muchos compañeros salieron en acérrima defensa de la lógica cartesiana y de que era imposible que yo lo hubiera podido saber. Sea como fuere, lo cierto es que lo sabía. Que no se lo creían y siguen sin creerme, allá ellos. La serendipia existe, siempre existió y siempre existirá.
Por último, durante los años que estuve en Londres colaboré con el Centro Social de Mayores (CSM) “Miguel de Cervantes”, un centro que formaba a los/as jubilados/as españoles/as que habían emigrado al Reino Unido durante los años 50 y 60 del siglo XX debido a la dura situación económica que atravesaba la España franquista, una situación que forzó a un millón de españoles/as a emigrar al norte de Europa para sobrevivir. Muchos de ellos/as habían aprendido a leer y escribir en ese CSM, ya jubilados. En 2008 fui a hablarles de lo “Femenino en lo taíno” por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, el 8 de marzo. Y, por el Día del Libro, el 23 de abril [fecha que conmemora el fallecimiento en 1616 del mayor novelista que ha dado España, Miguel de Cervantes, el autor de “El Quijote”; y fecha en la que, por pura serendipia, murió William Shakespeare, el mayor genio de las letras anglosajonas; y fecha en la que también murió el inca Garcilaso de la Vega, escritor español nacido en Perú] fui a hablarles en 2009 de “El Quijote”; en 2010 del insigne poeta español Miguel Hernández; y en 2011 de la genial poetisa chilena Gabriela Mistral, la primera mujer a la que dieron un Premio Nobel de Literatura por su poesía en 1945. Esas conferencias las iré subiendo a Monhomenajes. Y nuestros mayores me reciprocaron dedicando su esfuerzo de redacción del curso escolar 2011-2012 a escribir cartas de agradecimiento para con mi persona, cartas bellísimas, tremendamente entrañables, que subo aquí.
7. De vuelta a Madrid en 2012 desempeñé varios puestos en el MAEC relacionados, primero, con Naciones Unidas y luego con cooperación al desarrollo, para luego pasar en 2014 a la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) donde fui jefa del Departamento de Cooperación con África Subsahariana. Desde ese puesto lideré por parte de España la negociación del primer Fondo Fiduciario de la Unión Europea para abordar las causas profundas de las migraciones en África. En la primera reunión (en septiembre de 2015) solo España apoyó a la Comisión; en la tercera (en noviembre de 2015) hubo consenso a favor de un instrumento que habíamos logrado mejorar y humanizar. Para mí ese puesto en la AECID fue el más bonito que desempeñé durante toda mi carrera.
8. En 2017, de vuelta al MAEC, asumí el puesto de Subdirectora General de Planificación, Coherencia de Políticas y Evaluación desde el que apoyé la elaboración y lideré el complejo proceso de aprobación del V Plan Director de la Cooperación Española, en teoría cuatrienal, 2018-2021, pero cuya vigencia acabó extendiéndose hasta 2024.
También intervine de manera activa apoyando a los/as investigadores/as que publicaban sobre temática de cooperación, como esta investigación sobre la nueva métrica de financiación del desarrollo, el AOTDS (Apoyo Oficial Total para el Desarrollo Sostenible, también conocido como TOSSD, por sus siglas en inglés) -se me menciona en la página 20 del pdf-.
Así mismo, en esa época fui muy activa explicando la Agenda 2030, incluyendo su aplicación a través de las políticas de la UE, y difundiendo su aplicación en la práctica.
9. En octubre de 2018 marché de Embajadora Adjunta a Túnez. A finales de julio de 2019, en día y medio -y con la Embajada cerrada por festivos- logré organizar la asistencia del rey Felipe VI a los funerales de Estado del presidente tunecino… Pongo foto de ese momento justo antes de donde empieza esta sección con mi CV anotado…
También me trae muy gratos recuerdos el viaje de fin de curso de la 71ª promoción de diplomáticas y diplomáticos españoles. Vinieron a Túnez y les organicé una apretada e interesante agenda… Subo dos divertidos vídeos: uno cuando estaba el autobús atascado y la gente vino a ayudar para mover un coche para que pudiéramos continuar pues llegábamos ya tarde -debido a ese encallamiento del bus- a una actividad que teníamos prevista en el Ministerio tunecino de Asuntos Exteriores; y otro con la 71ª promoción jaleándole a Mon…
Mi gran pena en Túnez fue que enfermé y en febrero de 2020 tuve que pedir traslado a Madrid -aunque por la pandemia del COVID-19 no pude dejar Túnez hasta mediados de mayo, cuando salimos del confinamiento-.
10. Así que, a partir de junio de 2020, volví a trabajar en el MAEC en Madrid dentro de la Secretaría de Estado para la Unión Europea (SEUE), primero de consejera y luego de Subdirectora General Adjunta de Relaciones Económicas y Comerciales con la UE (Relex UE), llevando la articulación en España del recién creado Instrumento de cooperación internacional al desarrollo “Europa Global” que preveía desembolsar 79.462 millones de euros entre 2021 y 2027; y las relaciones entre la UE y la Vecindad Sur (VS) y, en ese contexto, me volqué en la organización de la III reunión ministerial UE-VS el 29 de noviembre de 2021 en Barcelona (subo un par de comunicados de prensa sobre ese acto: de la UE y del MAEC).
11. Se puede decir que ese fue mi último acto en servicio, pues mi salud fue cada vez a peor. Tuve que tomar una baja médica (incapacidad temporal) que desembocó en una incapacidad permanente absoluta. Y desde febrero de 2024 estoy jubilada por motivos de salud.
Un primer intento en 2011-2012
A principios de 2011 diseñé una primera web muy rudimentaria que abrí el 5 de mayo y que estaba redactada en castellano y en inglés.
Por desgracia, tuve que descontinuarla a principios de 2012, pues, tras el cambio de gobierno en España, el equipo de gobierno entrante no era muy partidario de ello. Lamentablemente, ha habido –y sigue habiendo– equipos de gobierno que, independientemente de su color político, no gustan de que las personas que ejercemos la diplomacia tengamos opinión propia. Ya jubilada creo que puedo y debo sincerarme.
Parte de los artículos que había subido a esa web estaban también en el siguiente blog: https://mongonzalez.blogspot.com/, que seguí nutriendo en dos blogs separados, uno en castellano (https://latercerarevolucionarabe.blogspot.com/) y otro en inglés (http://thethirdarabrevolution.blogspot.com/).
Un buen amigo palestino de Khan Yunis (Gaza), Ismail Al-Faqawi, me había traducido los primeros artículos al árabe y los publicaron en la revista árabe A-Hewar de la Fundación Al-Hewar al Mutamaddin (Diálogo Moderno):
- El lastre saudí:
http://www.ahewar.org/debat/show.art.asp?t=0&aid=259694 - Más allá de Japón y Libia: http://www.ahewar.org/debat/show.art.asp?aid=260040
- La mujer árabe y el islamismo moderado: http://www.ahewar.org/debat/show.art.asp?aid=257963
- El lastre sionista-ashkenazí: http://www.ahewar.org/debat/show.art.asp?aid=2598189
Mantengo estos vínculos aquí porque sigo creyendo que el conchabamiento más o menos taimado entre el lastre wahabi-saudí y el lastre ashkenazi-sionista es lo que está impidiendo el progreso de Oriente Medio y su democratización. Ni la dictadura saudí ni la dictadura sionista gustan de la democracia para los pueblos de la zona…
Una nueva web en 2024
En 2024, ya jubilada, un amigo, Mariano Hernández, me diseñó una web que abrí el 21 de junio, fecha en que coincidían el solsticio de verano y la luna llena.
He ido e iré nutriendo esta web lentamente, en un proceso acompasado a las limitaciones que me imponen mis enfermedades.
El primer borrador de los textos generalmente estará hecho en castellano. A partir de ahí haré las traducciones apoyándome en los programas de traducción que hay en la web [https://www.softcatala.org/traductor/ para el catalán; https://www.euskadi.eus/traductor/ para el euskara o vasco; y el fantástico sitio web alemán https://www.deepl.com/es/translator para el resto] y, luego ya lo puliré manualmente.
Y quiero explicar aquí que, como ya he contado al hablar sobre mis idiomas, aunque en el extranjero el castellano es conocido como “español”, en España hay otros tres idiomas oficiales, por lo que cuando use “español” en otros idiomas, matizaré de qué español estoy hablando, aunque casi siempre será español-castellano.
Y he querido abrir mi dominio como «.es» porque viene de «España» y la palabra «paña» en pali, la lengua materna de mi venerado Buda, significa «iluminación», y en inglés se dice «Spain», lo que podría leerse como «‘s pain», que traducido al castellano significaría «es dolor»… Y yo estoy convencida de que la iluminación del mundo llegará a través de España, aunque será dolorsa. Y si no, al tiempo…
Esta web nace con un triple objetivo:
(1) En primer lugar, escribir mis recuerdos para honrarme a mí misma en su totalidad, incluidas mis “rarezas”. Eso lo he hecho en esta pestaña y lo hará, cuando la vida me dé energía para ello, en las pestañas de “Salud” y de “Espiritualidad”.
(2) En segundo lugar, para ayudarme a poner orden en la producción artística que fui realizando a lo largo de mi vida y poder mostrarla. Por ejemplo, tengo cerca de mil poemas escritos y pendientes de ser ordenados, organizados y ojalá publicados.
(3) Por último, para aplicar los conocimientos y las capacidades adquiridas durante mi vida a ciertas cuestiones de la realidad internacional y del desarrollo sostenible con análisis y propuestas que ojalá logren aportar “un granito de arena” en la construcción de un mundo mejor. He empezado ya y aún seguiré centrada muchos meses o años en Palestina, el tiempo que tarde depende de cómo se nos dé…
Y el tiempo dirá si el dinero y el esfuerzo invertidos en esta web merecieron la pena o no… El tiempo dirá…