En 1983 marché de Salamanca para ir a vivir a Alicante. En el colegio de Alicante teníamos una profesora de manualidades absolutamente maravillosa, Adelina Roselló, y ahí fue cuando me enamoré de las manualidades. Con ella y gracias a ella.
Adelina, además de enseñarnos manualidades, fue mi tutora de séptimo de E.G.B. (Educación General Básica), el equivalente hoy en España a primero de la ESO (Educación Secundaria Obligatoria).
De todas las maravillosas cosas que hicimos con ella solo conservamos los dos salvamanteles o soportes para cazuelas calientes hechos con cordón de yute que muestro abajo…. Y digo conservamos porque quienes los han conservado son mi madre y mi padre en su casa… ¡Llevan más de cuarenta años usando estos salvamanteles…y todavía hacen su función!
Y, hablando con Adelina, me ha recordado una anécdota preciosa. Ella todavía se acuerda de un día en que llovió bastante y, acto seguido, salió el sol y se formó un imponente arcoíris en el cielo… y yo me quedé muy sorprendida y le dije que era la primera vez que veía el arcoíris…
¡Yo ya no me acordaba de esa anécdota! ¡Y mira que luego de adulta he tenido auténtica fijación por los arcoíris! ¡Para gustos los colores!