A continuación, nombro los principales puestos que tuve entre 1996 y 2024, y cuento algunas anécdotas que me ocurrieron en ellos:
1. Jefa de Servicio para Norte de África, primero, y para Oriente Medio, después (1996-1997) en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación (MAEC) en Madrid. Recuerdo con mucho cariño una reunión entre el entonces ministro de Asuntos Exteriores, Abel Matutes, y el entonces presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Yaser Arafat, en el Palacio de Viana, allá por finales de 1996, en que pude departir, por primera vez, con Arafat y su equipo. Creo que fue ahí donde se forjó mi compromiso personal e íntimo con la soberanía y la estatalidad de Palestina.
2. Consulesa de España en Bulgaria (1997-2000). Como llegué ahí hablando muy buen ruso y son idiomas que se parecen mucho, desde el principio entendía todos los expedientes de visado sin necesidad de traducción, lo que aligeró mucho la carga del equipo humano del Consulado.
Un tema que me pareció precioso desde el primer momento fueron las adopciones internacionales. En los tres años que estuve ahí salieron de orfanatos de Bulgaria cerca de 300 niños y niñas adoptados por progenitores españoles. Con algunos he seguido en contacto y ha sido maravilloso verlos crecer y evolucionar en positivo.
Así mismo, me siento especialmente orgullosa de haber conseguido concluir con éxito el expediente para una inscripción de nacimiento fuera de plazo de un español, hijo de un republicano exiliado, que había nacido en los años cuarenta en la República Checa, y quien, a finales del siglo XX, cuando yo llegué a ese Consulado, todavía seguía siendo apátrida y que, por fin, pudo obtener la nacionalidad española.
También fungía de secretaria de Embajada encargada de las relaciones con Macedonia del Norte, a donde me desplazaba una vez al mes, incluido el duro período de la guerra de Kosovo. Logré trabar una buena amistad con el desgraciadamente fallecido en accidente de helicóptero, el presidente Boris Trajkovski, y participé en el acercamiento de posiciones entre Traijkovski y el líder albano-macedonio Menduh Thaçi.
A nivel personal, publiqué en Bulgaria mis dos primeros poemarios (ver Monpoesías).
3. Jefa de Área para los Balcanes (2000-2003) en el MAEC. De los muchos viajes que hice por la zona y los muchos temas que abordé, me sentí especialmente orgullosa de haber elaborado la primera nota para decisión que puso en marcha el proceso de apertura de la Embajada de España en Albania (proceso lento que, con cambio de gobierno incluido, no acabó de culminarse hasta 2006). También disfruté mucho con las conferencias sobre Balcanes que impartí en el CESEDN (Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional).
En esta época tuvo lugar la ilegal guerra de Irak, llevada a cabo por el trío de las Azores (el presidente de EEUU, Bush hijo; y los primeros ministros de España, Aznar, y de Reino Unido, Blair), pero sin mandato ni respaldo alguno de Naciones Unidas. Una guerra de un trío que iba por libre. Un grupo de compañeras y compañeros de la carrera diplomática estábamos firmemente convencidas y convencidos de que esa guerra era ilegal y un disparate ético, así que redactamos una carta y yo me encargué de circularla entre unas 200 o 300 personas de la carrera diplomática española para recabar su firma. Al final solo la firmamos once personas (¡otra vez mi bienhadado número once!). Y el entonces Subsecretario (el/la Subsecretario/a es la persona que ostenta la jefatura máxima de la carrera diplomática) nos escribió a todas y a todos para que nos ratificáramos por escrito en que habíamos firmado esa carta. Esa carta pasó factura a corto plazo a algunas personas. No obstante, al poco tiempo hubo cambio de gobierno en España y todas las personas que la firmamos [menos yo que no presenté candidatura a nada pues estaba muy feliz a nivel personal en mi siguiente puesto -ver punto 5-] accedieron a puestos de máxima relevancia. Ya que no sirvió para detener una guerra ilegal, al menos la valentía de esa mínima fracción de compañeras y compañeros que sí la firmaron se vio recompensada.
4. Secretaria Titular del Tribunal de Oposición a la Carrera Diplomática (2001-2002). Ahí me di cuenta del poder de la empatía y lo importante que es para ayudar a las mujeres a posicionarse en mundos en ese momento todavía muy masculinos. Había una chica que se presentaba por décima vez a los exámenes y estaba muy nerviosa (lo cual es lógico y normal), tan, tan nerviosa que no lograba abrir el sobre donde estaba su examen escrito y que debía proceder a leer ante el Tribunal. Sin encomendarme a nadie, me levanté, me puse detrás de ella, puse mis dos manos sobre las suyas, depositamos el sobre en la mesa y lo logró abrir. Eso le ayudó a relajarse, pudo leer su fantástico examen y aprobó.
Tras concluir el proceso selectivo, elaboré una nota para el entonces Subsecretario del MAEC en la que abordaba la cuestión de género en la oposición, que os invito a leer…
Por último, quiero recordar aquí que mi nivel de conocimientos informáticos era en ese momento muy superior a la media (gracias al año universitario que cursé en Escocia) y puse todo mi empeño en que, al final de cada examen, se subieran las notas a la plataforma de la Escuela Diplomática. Y fuimos el primer Tribunal en hacerlo y, desde entonces, se ha hecho ya de manera continuada, aunque antes lo hacíamos al final de cada jornada y ahora se espera al final de cada prueba. Gracias a la secretaria suplente del Tribunal, Elena Madrazo, y a nuestro adorado Vocal, Miguel Díaz-Pache, por su apoyo en esta batalla que en ese momento parecía bastante quijotesca.
5. Consejera Cultural y de Cooperación de España en República Dominicana (2003-2007). Ese fue quizás el mejor periodo de mi trayectoria profesional a nivel personal, pues ahí mi hija tenía entre 6 y 10 años y fue el ser más feliz de la bolita del mundo en el casoplón con piscina que teníamos alquilado en Santo Domingo.
Y yo me zambullí de lleno, en mis ratos libres, en la cultura taína, de los indígenas que habitaban las Antillas Mayores antes de la llegada de los/as españoles/as, sobre todo en la faceta menos conocida de lo femenino en lo taíno y organicé en 2005, con mis propios medios, la primera celebración en República Dominicana del 9 de agosto, el Día Internacional de los Pueblos Indígenas (DIPI). Y fue precioso. Para más información sobre este acto y esta temática ver “Lo femenino en lo taíno” en Monhomenajes cuando logre subirlo.
Una anécdota divertida ocurrió durante una escala técnica del vuelo del presidente Zapatero en el aeropuerto de Santo Domingo en julio de 2004. Ahí, el entonces secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernardino León, le dijo al presidente: “Presidente, Mon es la diplomática española que movió en 2003 la carta contra la guerra de Irak entre varios centenares de diplomáticos y diplomáticas españoles, y que finalmente firmamos solo once”, y el presidente se levantó, se acercó a mí y me dio las gracias y dos besos. Y, con lo amargo que había sido aquel momento de la carta, en que casi todo el mundo se puso de perfil, ese reconocimiento me supo a gloria.
Y vi el cielo abierto, así que le pregunté al presidente si podía pedirle un favor y me dijo que sí. Y le dije que, si una trazaba una línea en el diplomático más joven que en ese momento era Embajador (una persona de la promoción de 1991) y no hacía distingos de género, podría haber más de cuarenta mujeres que podrían estar de Embajadoras, pero solo había menos de una decena. Me miró sorprendido y le pidió a su ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que estaba sentado a su vera, que mirara eso… Y tanto fue así que llegamos a tener en los años siguientes un récord absoluto de mujeres Embajadoras de España. .. Eso sí, no fue inmediato. Tuvimos que seguir trabajándonoslo detrás de bastidores (ver carta mía al Subsecretario de ese momento de septiembre de 2004).
A partir de 2017 como plataforma y de 2019 ya como asociación, la AMDE (Asociación de Mujeres Diplomáticas Españolas) coordina estas y otras muchas cuestiones relacionadas con el impuslo a las mujeres en la diplomacia.
6. Primera consejera política de España en el Reino Unido (2007-2012). Entre los cometidos que asumí en esa Embajada estaban el seguimiento de las relaciones del Reino Unido con el mundo árabe y con África Subsahariana, así como de su política de cooperación al desarrollo; y las relaciones con las comunidades musulmanas y judías en el Reino Unido… ¡No podían ser temas más bonitos!